Que tristeza se siente cuando los padres se van. No puedo dejar de pensar en el ser que me ha dado la vida, sin embargo, me he percatado de muchos de ellos, no son perfectos, es verdad ¿Quien lo es? todos tienen defectos pero al fin y al cabo son nuestros padres, malos o buenos lo son, les debemos la vida, sobre todo aquellos, quienes se han esmerado por protegernos, darnos educación, casa y comida.
Un padre es aquella persona que nos brindo su amor desde que nacimos, nos protegió y veló por nuestro bienestar. Nos crió con cariño y afecto, nos cobijo, nos lleno de ternura en sus brazos, nos levanto por los cielos y nos atrapó en el aire. Que fuerte es mi papá y que grande es, nunca lo podré olvidar mientras viva, aún cuando él no está presente lo llevo en mi corazón y mis pensamientos. Un padre es tu primer amigo y enemigo, el que te hace jugar y pelear el que te prepara para la vida.
Hay muchas cosas que no entendemos cuando somos niños, somos inocentes no tenemos experiencia, porque no sabemos lo que pasa en muchas ocasiones en el mundo de los adultos, podemos percibir sensaciones a través de los sentidos, estamos explorando y aprendiendo cosas nuevas todos los días, tanto lo malo como lo bueno, experimentando un cúmulo de sensaciones a nuestro alrededor. Sabemos que hay cosas que no están bien porque nos lo dicen como por ejemplo, no toques el toma corriente por que te puedes quemar, nos están advirtiendo del peligro porque nos aman. Sin embargo hay niños tan traviesos que ni sus padres los aguantan, tan inquietos y llenos de vida, esos son niños sanos, exploradores, juguetones, con unas ganas de vivir y conocerlo todo, descubrir que hay más allá de lo que ya saben y han aprendido cada día, no se cansan de recibir estímulos y quieren saberlo todo.
Un padre también es esa persona que afrontó con valor la llegada de una nueva vida a la suya. Como también hay padres primerizos que experimentan un temor a lo desconocido, sienten miedo ante su primer hijo, creen que han cometido un terrible error y lo niegan, no lo aceptan, siente que pierden su libertad. La verdad es que la responsabilidad que tienen que enfrentar es inminente. Muchos no lo quieren aceptar, sobre todo los varones que no están preparados para afrontar, ya sea por imprevisto o por no tener cojines. La incertidumbre y la falta de apoyo adecuado no los exime de mostrar su valentía. A lo hecho pecho.
Un padre valiente es aquel que a pesar de todo defendió la vida de su hijo a toda costa, aún cuando no sabía lo que estaba por venir y con temor aceptó la voluntad, tuvo firmeza y nunca perdió la esperanza; la vida de una criatura en sus manos es sagrada. Tener un hijo no es fácil, es maravilloso y una labor inmejorable, una vida que sana otra vida, que nos alumbra y nos hace crecer, es un reto un desafío.
Siempre hay una primera vez y también una última, ya mi niño está por nacer, lo estoy esperando, lo he visto crecer y le estoy enseñando.
Tu padre te vio nacer, nunca te olvides de él, aún cuando no lo recuerdes, él estuvo ahí presente, no lo abandones cuando más te necesite, cuando esté enfermo, cuando no pueda caminar, cuando no pueda comer, cuando la fuerza lo abandone, cuando la vida se le escape de sus manos, no te olvides jamás que él te tuvo entre sus brazos, aunque solo haya sido un momento, un instante.
Y para terminar, siempre habrá depredadores, por eso estar alerta, es tarea de todos.
Gracias a todos los padres!!!